30.5.05

 

Fuera caretas

La historia ya es vieja, pero estaba de celebración y no he podido comentarlo antes. La campaña de recogida de firmas para que la Cope se cargue a Jiménez Losantos sigue su curso. Y yo, desde este rincón del ciberespacio, no puedo hacer nada que no sea reirme de la patulea progre.

Leo al promotor de la idea, en Hispalibertas:

Pero qué os habéis creido en la derecha sin complejos?

Primero, que vosotros sois los que decidís quién es buen español y quién no lo es, lo mismo con los católicos, luego con los verdaderos resistentes antietarras; os habéis apropiado de la constitución contra la que estuviésteis desde el principios y de la democracia contra la que luchásteis con todas vuestras fuerzas, y ahora resulta que vais a expedir certificados de liberticida a quien no comulgue con vuestras posturas.


Ole ahí... cuando no sepas qué decir, insulta. Mezcla todos los topicazos que pueblan tu mente atestada de prejuicios y a ver que sale. Pues una bosta, claro, qué va a salir.

Leo al mismo personaje, en Periodistas21:

De lo que estamos hablando es de retirar un objeto defectuoso del mrecado. Que no nos den gato por liebre y nos intenten presentar como un producto periodístico lo que es simple y llanamente agitación política.

Porque es muy indudable que don federico tiene su libertad de expresión, pero también es indudable que la sociedad española tiene el derecho a la información, y que mientras emisoras de radio como la COPE pongan en las ondas instruimentos de agitación política intentando hacerlos pasar por periodísticos, se está cercenando ese derecho, que es colectivo y que es lo que, como promotor del manifiesto, propongo que se defienda.

Es decir, que yo y mis colegas los que firman hemos decidido que lo que hace este señor no es informar, porque nosotros lo decimos porque para algo somos de izquierdas y, puesto que somos de izquierdas tenemos razón. Pensar, no pensaremos mucho, pero ¡es que somos de izquierdas! Y reclamamos el derecho colectivo a que nadie pueda escuchar lo que a nosotros no nos sale de los cojones, y de decirle a la Iglesia, nosotros que somos ateos y anticlericales, cómo tiene que aplicar su doctrina. Porque para algo somos de izquierdas. Ignorantes, pero de izquierdas. Iletrados, pero de izquierdas. Liberticidas, pero de izquierdas.

Akin mola aún más:

Quede claro que no pido que lo censuren, sólo que lo echen...

"Quede claro que no pido que le encierren en la cárcel, sólo que no pueda decir lo que piensa por la radio, aunque lo escuchen casi dos millones de personas". ¿Y por qué? Porque Akin también es de izquierdas.

La campaña es una payasada sin precedentes, pese a que su promotor, con la suficiencia prepotente que caracteriza a la izquierda cuando saca la censura a pasear afirme que la campaña es "imparable". Resulta curioso leer los comentarios de un manifiesto en el que se acusa de "crispar" a un periodista:

Una tal Carmen nos regala esta perla de la más alta intelectualidad:

Que vaya a agitar los cubos de basura que no hay mucha diferencia con él.Segurito que no se dá (sic) ni cuenta. Y sino (sic) que se valla (sic) de monaguillo a la trasterilla de la iglesia y que le den el cepillo.

Además de no saber escribir, aquí nuestra amiga nos da toda una lección de lo que es educación, civismo y tolerancia. Hay decenas de comentarios como esos. Hay, incluso, quien afirma no haber escuchado jamás a Federico (Fedeguico para los respetuosos y nada crispadores comentaristas de Escolar), pero que solicita, igualmente, y por si acaso, que lo silencien. Los hay que solicitan, además, que les retiren sus tribunas a Moa, Ansón, Ussía y Vidal, ya que estamos. Otros van más allá y "condenan" además a Urdaci, Campmany, Gistau, Pi, Pedro Jota o Cristina... también los hay que arremeten y piden la desaparición de Carlos Herrera y su tropa... ¡que no quede ni uno! ¡Uniformización del pensamiento ya! ¡Queremos un Ministerio de la Verdad!

En fin, que en los comentarios al panfleto se puede leer de todo. Recomiendo su atenta lectura porque nunca tanto izquierdista se había quitado la careta a la vez. Especialmente el promotor de la idea, que ha hecho un ridículo de los que hacen historia, además de quedar como un censor de pacotilla.

Barbapapa en Periodistas21 o Manel en Hispalibertas le han dado una merecida respuesta al censor.

En el fondo, se trata de lo mismo que comentaba el otro día en este mismo blog. No soportan la competencia. Lo odian. Odian que haya quien piense distitno, odian que gente como Federico, como César Vidal o como Moa puedan decir lo que les salga de las narices. Piden una derecha "más civilizada", es decir, una derecha que no les dé de su propia medicina. Porque ellos pueden llamar a la derecha fascista, franquista, retrógada, casposa o lo que sea, pero nosotros, ay, nosotros tenemos que estar callados. Bastante con que nos dejan existir.

Comments:
Estamos en ello. Te invito a visitar mi Blog diariodelaire.blogspot.com
Encantado de conocer la tuya.
 
El tema con F. Jiménez, por mucho que os empeñéis en agitar las banderas de la censura, está centrado en la deontología periodística. Lo que reclama el manifiesto no es que se acalle a Jiménez, sino que ejerza su profesión acorde a las reglas de la misma. Si un médico vende un placebo como medicamento debo denunciarlo. Si un periodista vende opinión como información debo denunciarlo. Es el caso redivivo de Urdaci que fue condenado, recordémoslo. El problema, pues, está en demostrar si lo que hace Jiménez es opinión disfrazada de información. Y he ahí el quid de la cuestión. Los que nos adherimos al manifiesto pensamos que Jiménez es culpable del mismo delito por el que se condenó a Urdaci: manipulación informativa.
 
Y entonces lo que hacen los señores Gabilondo y Carlos Llamos también es denunciable y punible???
 
¿Delito? ¿Federico Jiménez Losantos culpable de algún delito? Me da la impresión de que aquí más de uno tiene un cacao tremendo.

Lo que hace Federico Jiménez Losantos es lo que le da la puñetera gana, y sus oyentes son los que deciden si les gusta o no, no un comité progre de "deontología periodística". Que la mañana de la Cope es un programa informativo es obvio. Que también lo es de opinión, es evidente. Que en seis horas de radio caben muchas cosas lo sabe cualquiera. Cualquiera excepto la progresía casposa y censora.

Ya sólo faltaba que alguien estableciera qué pueden decir los comunicadores y como tienen que decirlo.
 
Pues me parece evidente que nadie debe decirles como deben hacer periodismo, y no es menos cierto que en todo medio periodistico actualmente hay casi mas opinión que información, lo cual no tendria que ser malo, si los medios fuesen lo suficientemente buenos para mostrarnos mas de una opinión, lo triste segun mi forma de ver las cosas, es que en este pais ante casi todo lo que pasa, ya sabes como van a reaccionar al dia siguiente los grupos mediaticos... con lo que para hacerte una idea mas o menos aproximada, debes leer uno de cada bando y trazar una linea divisoria...mas o menos por la mitad, para estar algo informado (suerte de internet, si no me costaba una pasta en periodicos)
 
Bueno, lo mío mola, pero podrías añadir que también he dicho que esto me parece una coña, porque lo acaban de renovar por dos años y un potosí, así que sé y sabía cuando firmé que es imposible que lo echen.

En todo caso, decirle al director de un medio que no nos gusta lo más mínimo lo que hace su presentador estrella y solicitar su cese no me parece ni mucho menos censura. Yo pido, el jefe decide, y ahí se acaba todo.

Hasta donde yo interpreto ese término la censura se hace desde el poder, por poner un ejemplo cercano la censura franquista.

Eso sí, es una ocasión cojonuda para insultarnos a unos cuantos, pero eso sí, permíteme que te diga que es de mal gusto equiparar mi petición de cese con una petición de cárcel.

Bah, no sé por qué argumento, total soy un blogger rojo, así que ya estoy condenado.

Y por cierto, yo sí he escuchado a Lostantos, yo era oyente de la COPE cuando la última legislatura de González, y él tertuliano de la linterna de Luis Herrero, desde entonces lo he escuchado a ratos, así que al menos yo hablo con conocimiento de causa.
 
Falso, Akin. Tú no pides que le echen porque no te gusta lo que dice. Tú, al firmar el panfletillo de Ricardo, has invocado una serie de "derechos colectivos" a la información que, siempre según la paranoia Ricardiana, FJL estaría violando. Al firmar la sarta de patrañas de Ricardo, afirmas que la Iglesia debería cesar a FJL "porque no se atiene a la deontología periodística". No estás diciendo que no te gusta; estás diciendo que no tiene derecho a hacer lo que hace. Eso es lo que has firmado, Akin.

Y, por si no te has dado cuenta, no comparo tú petición de cese con una solicitud de encarcelamiento, sino que delato la hipocresía encerrada en tu frase. Tú no pides que le maten, le encarcelen o le peguen un tiro en la otra pierna, sino sólamente, que no le dejen decir en público lo que piensa. Sólo porque, según tú y los 219 signatarios de la chorrada, no cumple los "criterios de calidad" que pretendéis imponer.

Evidentemente, vais listos.

Por último, no es la primera vez que te menciono en mi bitácora. Hace un par de días también lo hice, y no para insultarte por ser un bloguero rojo.

Evidentemente, dados los niveles de audiencia de FJL, la petición va a tener el mismo éxito que Zapatero vendiendo el oui en Francia, pero no deja de ser sintomático que, en
 
Bueno eso solo demuestra que además de censor eres masoquista, esto no es una carta al director, es una campaña para movilizar a la gente contra una persona de distinta ideología por pensar distinto. Por cierto yo también he firmado, pero ya me han borrado dos veces.
 
He firmado eso, y en el blog he dicho otra cosa, y lo que tú has enlazado es lo que he dicho en el blog.

Pero allá tú, esto es aburrido...

Por cierto, ¿Estás a favor de que Batasuna diga en público lo que piensa? ¿Estás a favor de que lo hagan los partidos filonazis? ¿Estás a favor de que lo haga el Ku-Kux-Klan?

Si las respuesta son sí, sí y sí, no digo nada, tienes derecho a llamarme hipócrita, porque no creo que en un estado de derecho se pueda decir de todo y tú sí.

Si hay algún no entonces el problema es de límite, de donde pones la raya de lo que es legítimo decir, con lo que agradecería que dijeses que soy un hipócrita, acompáñalo diciendo que soy más hipócrita que tú porque mi límite es más restrictivo.

Y fíjate que a pesar de todo no pido que lo enchironen, como sí haría con alguno de los casos anteriores (que ya no es una cuestión ética sino delictiva), lo que hago es pedir a sus jefes por faltar a la verdad e insultar gravemente, ambas cosas siguiendo mi propio juicio. Y porque siguiendo mi propio juicio un periodista que miente manipula e insulta es como un ministro que no hace su trabajo o un conductor de autobús que conduce mal y no cumple los horarios, pues porque para mí es eso del mismo modo que pediría que echasen al conductor o al ministro, pido que echen al periodista.

Eso sí, soy un hipócrita porque pido que lo echen, por más que lo razone, o que aclare que para mí es una coña porque ni en broma los amigos de la ICAR me harán caso, soy un hipócrita, pero ya lo tengo asumido.

Eso sí, culpabilizar, atacar y en última instancia intentar desacreditar y detruir al grupo PRISA en bloque (iniciativa de Losantos y cía desde hace año y medio) no es hipócrita, eso es justicia (creo que 'PRISA' debe de ser uno de los términos más usados en la internet española en ese tiempo)
 
En respuesta a tus sucesivas preguntas: Sí, sí, y sí. Por mí los ratasunos, los nazis y los racistas pueden decir lo que les de la gana mientras no infrinjan ninguna ley. Así de sencillo. Se ha explicado sobradamente en el post de Hispalibertas que THB puso en tu blog. El límite es la ley, es bastante simple. En esto y en todo. El resto, son intentos de censurar a quien piensa distinto por motivos, además, bastante repelentes, porque le estáis acusando de "opinar" en vez de "informar" a él y sólo a él, como si el resto de las radios, teles y preiódicos no lo hicieran. Es decir, estáis siendo de una parcialidad asombrosa.
 
Sí, y no se puede pedir que se cuide la alimentación del niño de la casa pobre aquella si no se soluciona antes el hambre del mundo.

(Menos mal que yo sí hablo contínuamente en mi blog del problema del hambre en el mundo, sino sería aún mucho más hipócrita)

Es genial esa argumentación de 'si no clamas contra todas las injusticias del mundo no tienes derecho a protestar por esa concreta'. Creí que cada uno tenía derecho a elegir sus batallas... se ve que no. Recordaré usar ese argumento cuando alguien me proteste porque he aparcado mal: 'nada nada, si quieres quejarte de eso primero haz una lista de todos los coches mal aparcados en la ciudad...'

En fin, que sí, que tienes razón hombre, que soy un hipócrita por no pedir el cese de todos los presentadores que no me gustan y sí hacerlo con Losantos.

En todo caso, aclaro, he decidido firmar el caso de Losantos porque a mi entender es quien más traspasa la línea de lo éticamente aceptable (medido desde mi ética personal, quede claro)

E insisto, sólo le hemos pedido a su jefe que lo despida porque consideramos que hace mal su trabajo, no lo hemos apuntado con un arma ni hemos secuestrado a su familia. Sigo sin ver donde está el drama.
 
No se trata de escudarse en todo-lo-que-va-mal-en-el-mundo, sino en que sólo a uno de los comunicadores de la radio española se le imputa algo que, de ser reprochable, cometen todos. Opinar a la vez que se informa. Algo que a mi me parece perfecto, por otro lado, en el caso de Losantos y en todos los demás, por otro lado. El caso es que no criticáis lo que dice, sino el hecho de que lo diga, que ahí es donde salís de la crítica legítima y entrais en la censura.

La ley es el límite, y para decirle a su jefe que no queréis que siga, lo mejor (y lo único, salvo que cometa alguna ilegalidad) es no escuchar su programa. No montar una campaña para decirle a una empresa privada de la que no usáis sus servicios (no escucháis la COPE) qué tiene que hacer y que tiene que permitir que se emita, porque, según vuestra concepción de la ética (¡toma ya!), está infringiendo una deontología periodística que, por supuesto, vosotros mismos fijáis.

Vamos que, lo mires por donde lo mires, no hay tu tía. Censura pura y dura.
 
pero diego, es que hasta el limite de "la ley" es discutible, que ley? las leyes también se cambian, lo que hoy es ir en contra la ley puede mañana no serlo, entonces ya seria correcto?, yo creo que no hay pa tanto como pa censurar a ese señor, pero también me parece claro que cada vez se informa menos y se opina mas, lo cual tampoco seria excesivamente negativo, per el problema es que las opiniones estan siendo tan partidarias y tan sesgadas, que lo que estan haciendo segun mi forma de entender es desinformar,(y ojo, no me refiero exclusivamente a una emisora, sino a la mayoria en general)
 
Vamos que, lo mires por donde lo mires, no hay tu tía. Censura pura y dura.

¿Por qué siempre que discuto con un liberal termina la discusión de igual modo?

En todo caso, censura:

censura.
(Del lat. censūra).
1. f. Dictamen y juicio que se hace o da acerca de una obra o escrito.
2. f. Nota, corrección o reprobación de algo.
3. f. Murmuración, detracción.
4. f. Intervención que ejerce el censor gubernativo.
5. f. Pena eclesiástica del fuero externo, impuesta por algún delito con arreglo a los cánones.
6. f. Entre los antiguos romanos, oficio y dignidad de censor.
7. f. Psicol. Vigilancia que ejercen el yo y el superyó sobre el ello, para impedir el acceso a la conciencia de impulsos nocivos para el equilibrio psíquico.
8. f. ant. Padrón, asiento, registro o matrícula.


Veamos, la 1, 2 y 3 podrían aplicárseme, pero también a tí por haber enjuiciado mi post. Son acepciones que equiparan censurar con enjuiciar, más o menos.

Acepción 4ª: No soy un censor gubernativo, más allá del término concreto indica que la censura se realiza desde una posición de poder, que evidentemente yo no tengo.

Acepciones de 5 a 8 no aplicables.

Vamos, que no veo la manera de encajar el término con lo que yo he hecho.

Pero bueno, sólo tienes que retorcer el lenguaje para que se adapte a lo que tú deseas que signifique (como cuando se usa 'robar' como sinónimo de 'recaudar' o se usa alegremente el término 'liberticida' o el término 'fascista', etc etc...)

En todo caso ya voy parando con este cruce de réplicas, porque sinceramente me parece que no llevan absolutamente a nada.

Me quedo como un hipócrita censor y asunto arreglado.
 
Akin, la que corresponde, lógicamente es la cuarta. Que no se tenga el poder no significa que no gustara tenerlo.

En fin, la campañita quedará, imagino, en una tontería preveraniega, pero creo que más de uno se ha retratado.
 
Rochem, si me parece perfecto que creas que la información española está viciada de cabo a rabo por el virus de la opinión, cosa que hasta cierto pùnto incluso comparto, pero es que a tí, ni a mi, se nos ocurriría montar una recogida de firmas para que echaran a nadie de la SER por propagar la mentira de los terroristas suicidas. Se critica, se llama mentiroso a quien haya que llamarlo, y si la empresa se carga a alguien, pues está en su derecho, pero no solicitamos que Gabilondo sea enviado al paro (y menos yo, que no le escucho ni hasta arriba de Jumilla) porque según nuestro concepto de la ética periodística lo que hace es intolerable.
 
1. Censura no es exigir el cumplimiento de una profesión. F. Jiménez puede hacer opinión en sus columnas de El Mundo, pero no puede hacer opinión en un espacio informativo.
2. Como insiste Akin es condición indispensable para ser censor tener un cargo. Si no se tiene un cargo no se puede ser un censor más que en las acepciones relacionadas con la interpretación crítica. Si quiere le lanzo una comferencia sobre la censura como acto performativo y los criterios de felicidad de ese acto de habla. Lea un poco, que Austin y Searle no se rompieron la cabeza para nada.
3. La Ley define los límites: derecho a la información. Si F. Jiménez la incumple, como en su día la incumplió Urdaci, debe denunciarse.
4. Independientemente de 3, debe demostrarse que F. Jiménez incumple las normas deontológicas de la profesión.
5. Independientemente de 3 y 4, como dice Akin, pedir a la COPE que eche a Jiménez no es un acto de censura, también es recordarle que puede perder clientes. Se presionao con el arma típica del consumidor: no compro mercancía en mal estado. Y en este caso el jefe de la COPE no sólo debe atender a la hipotética pérdida de clientes en su emisora, se le recuerda que también puede perder clientes en el ámbito de los católicos.
 
bueno, pues puedo admitir que no sea censura, pero me parece, como poco, un poco triste pedir firmas para que largen a ese señor (que dicho sea de paso, no esta entre mis idolos precisamente...), me parece mas logico cambiarse de dial... o sencillamente me imagino que la cope(como la mayoria de emisoras tienen), tendran un canal para que los oyentes puedan dar su opinion,pues se llama y ya... de ahí a hacer un manifiesto, y montar todo este pollo la verdad es que me parece harto exagerado... otra cosa que no entiendo es lo que decis de " F. Jiménez puede hacer opinión en sus columnas de El Mundo, pero no puede hacer opinión en un espacio informativo", una cosa es que guste mas o menos, que entendamos (como yo mismo he dicho antes), que hay demasiada opinión, pero que no puede hacer opinion en un espacio informativo ????? en serio flipo, TODOS, absolutamente TODOS, los espacios informativos de este pais tienen una dosis acojonante de opinión, que hacemos nos cargamos a todos los periodistas...y porque en un periodico se puede hacer opinión y en la radio no?, el periodico no deberia ser principalmente informativo también...no veo la diferencia
 
Yo no tengo un cargo ninguno, pero si le pego de hostias a Akin por sus desbarradas soy un censor, se mire por donde se mire. Pedir que echen a Federico por opinar (ni siquiera por lo que opina, sino por el hecho de hacerlo) es pretender la censura. O sea ser un censor. Censor in pectore, censor en potencia... censor.

Desecho, ahora vas y me explicas qué ley o lo que sea regula ese "derecho a la información" y en que punto se dice que programas informativos no pueden contener opiniones. Ahora, si eres tan amable, me detallas en que punto de qué ley se subordina la libertad de expresión al "derecho a la información", consistente en no violar un supuesto e imaginario código deontológico a gusto de la progresía.

Por cierto, se condenó a TVE, no a Urdaci, porque TVE es pública. Un medio privado puede hacer lo que le venga en gana.
 
0. Si le pegas hostias a Akin eres un agresor.
1. Artículo 20 apartado d de la Consti. El mismo que reconoce la libertad de expresión. Lo que viene a establecer como dice el manifiesto de Royo-Villanova una dialéctica entre libertad de expresión y derecho a la información veraz.
2. Un espacio informativo contiene noticias y las noticias no son opinión. Los espacios tipo La Mañana contienen espacios de noticias y espacios de opinión. El problema de Jiménez es que los confunde.
2.1. La separación entre información y opinión viene en todos los manuales al uso; puedes buscar bibliografía al respecto en los programas en línea de las facultades de periodismo de este país.
2.2. Para hacer una analogía más neutra: la publicidad debe separarse de la información. Todos los espacios contienen publicidad pero ésta debe aparecer marcada convenientemente (cortinillas, cambios de voz, etc.). Por ejemplo se prohíbe por normativa europea que un presentador de programa haga publicidad; si lo hace incumple la normativa (lo que es habitual) pero no por ello puede legalmente hacerlo.
3. Se condenó a Urdaci (y como Urdaci trabajaba de director de informativos en TVE a TVE).
3.1. Un medio privado no puede hacer lo que le de la gana. El delito de manipulación informativa, como el de difamación, etc. incumbe tanto a los medios de propiedad estatal como a los de propiedad privada.
4. Fin de mis intervenciones. Si uno ni siquiera conoce la Constitución y cree que un medio privado debe hacer lo que quiera ¿a qué discutir?
 
Insisto, no tienes ni la más remota idea de lo que estás diciendo. La manipulación informativa no es un delito. Si lo fuera, no quedaría ni un sólo medio de comunicación en España, puesto que todos barren para casa.

En segundo lugar, sí, los medios privados pueden hacer lo que les de la puñetera gana con su tiempo. Como si lo quieren dedicar íntegramente a recitar mantras sobre lo bueno que es Zetapé y lo mala que es la derecha. Se llama libertad de expresión y parece ser que ni tú, ni Royo, ni los que habéis firmado el panfletillo os habéis enterado.

En tercer lugar, si le doy de hostias a Akin, o le pego un tiro, o le escondo la cabeza de su caballo en la cama soy muchas cosas (un salvaje, un etarra, un capo de la mafia), entre ellas, un censor. Aunque no goce de un cargo público.
 
Nada. Te acabas de ganar que reproduzca un comentario de Hispalibertas. A ver cómo de censor eres :-).

He redactado una nota más amplia con lo que buenamente creo poder decir del tema y lo he situado en este hilo porque es donde debía ir. Básicamente reproduce lo dicho dispersamente más adelante: aquí y aquí.

1. Conviene situar el problema de F. Jiménez en sus diferentes niveles.

Nivel 1. Ideológico. No me gusta porque es un facha, un neocón, un turolense, un ex-maoísta, un nacionalista español, se viste mal o cualquier defecto/virtud.
Nivel 2. Profesional. No me gusta porque es un mal profesional.
Nivel 3. Consumidor. No me gusta, lo pongo en conocimiento por si estiman que el número de pérdidas por clientela es relevante y desean rectificar.

2. Hay mucho ruido que quiere leer el manifiesto en el nivel 1 o que sólo estaría dispuesto a entenderlo en el nivel 3. Pero el quid de la cuestión es el nivel 2. Al respecto hay dos posturas antagónicas:
A) No puede hablarse de profesión periodística en sentido estricto.
A1) Si bien existe un derecho a la información veraz, este derecho estaría protegido en un mundo con múltiples fuentes de información ya que es imposible discriminar cuando una información es veraz o simplemente es una interpretación personal. La libertad de expresión se limitaría sólo si la mentira fuera manifiesta (a saber) o si se incurriera en difamación, insulto, etc.
A2) En todo caso, el mercado ya se encargaría de discriminar entre medios fiables y medios de segunda del mismo modo que discrimina al resto de productos.

B) Se puede establecer una profesión periodística y es conveniente regularla.
B1) El periodista sería aquella persona encargada de suministrar a la sociedad información veraz. Puede hacer otras cosas (columnas de opinión, repartir cafés, editar libros), pero su función socialmente relevante es el suministro de información veraz. El resto es una profesión más amplia que podemos denominar con la expresión horrible de comunicólogo o diferenciar entre periodista a secas y periodista informativo. Todo ello independientemente de que la sociedad pudiere proveerse de otros mecanismos de acceso a la información u otras personas lanzaren a la esfera pública informaciones diversas.
B2) Si bien la idea de información veraz es difícilmente objetivable, sí se pueden establecer mecanismos por los que se puede esperar que una determinada información sea veraz. El argumento de corte habermasiano indicaría que si bien no podemos consensuar en abstracto cuando una noticia es información y cuando opinión sí podemos ponernos de acuerdo en cuáles son los procedimientos por los que pasaríamos a considerar una información válida y por tanto separarla del proceso seguido para emitir una opinión. El periodista debería atender entonces a las cualidades veritativas de su trabajo y aprender los métodos para llegar a establecerlas.
B3) regular una profesión periodística así como el derecho a la información veraz y mecanismos de fiscalización de ambos forman parte del engranaje de una sociedad democrática y de una esfera pública sana.

2.1 Mi postura al respecto es que debe preguntarse a la comunidad si desea garantizarse su acceso a la información veraz (en este caso sería más apropiado hablar de información válida) mediante la institucionalización de una profesión periodística con derechos y deberes (entre los que estarían el emplear una metodología consensuada en la elaboración de información) o no desea regularlo.

3. Volviendo al manifiesto, su relevancia consiste precisamente en relacionarse con un fuerte debate a propósito de la ética periodística, los confidenciales, los nuevos medios, las dudosas prácticas actuales del periodismo tradicional, etc. Un debate que debe ser tomado en cuenta a la hora de enjuiciar la labor de Jiménez. Y un debate que se halla en una época de crisis del periodismo y su función social (en el caso que tenga).

4. En lo que respecta al manifiesto su debilidad es doble: la fuerza vinculante de la deontología periodística y de la demostración de su infracción por parte de Jiménez.
4.1. ¿existe una deontología periodística vinculante? Decir que no existe una deontología periodística es ignorar el grueso volumen de sesudas (y aburridas) contribuciones al respecto y marginar el consenso tanto académico como práctico de ello. Cuando me refiero a consenso práctico hablo de que un periodista (y conozco alguno que otro) sabe cuándo está haciendo las cosas bien, cuándo está metiendo la pata y dónde está el terriotorio pantanoso. Cuando hablo de consenso académico establezco que hay algunas pautas que nadie duda: por ejemplo el contraste de fuentes. Sin embargo esta deontología a día de hoy no es formalmente vinculante más allá de la interpretación que se haga del derecho a la información veraz y del precedente Urdaci. Falta regulación (en el caso que sea necesaria).
4.1.1. Por tanto creo que sería conveniente remitirnos al problema de 2. y asumir que la fuerza argumentativa del manifiesto en estos momentos es más moral que legal.
4.2. La demostración de que Jiménez falta a las reglas de la profesión no incumbe a su labor de comunicador (amparada por la libertad de expresión) sino a su labor como periodista informativo (derecho a la información).
4.2.1. Personalmente tengo la percepción de que Jiménez diluye deliberadamente las fronteras entre información y opinión (cuando sabe perfectamente qué es una cosa y qué es otra, ver 4.2.1.1). Ahora bien, es más difícil demostrar que en su espacio lo que él hace es periodismo informativo y por tanto deba ser enjuiciado desde este prisma. Un caso claro es la franja de adoctrinamiento que va de las 5 a las 7 donde es otra voz la que da las noticias que él pasa a comentar; en efecto, aquí la responsabilidad de emitir información veraz no está en Jiménez, sino en el locutor de turno. Jiménez sólo adoctrina, lo que está en su legítimo derecho siempre y cuando no difame, insulte, etc. Lo criticable no serían los esputos radiofónicos de Jiménez, sino su labor como director del programa en el caso que se emitieran noticias falsas.
4.2.1.1 Nota al margen; resulta irritante que el mismo Jiménez que se vanagloria de que la separación entre información y opinión es una falacia, que pone a los piés de los caballos las facultades, etc. se muestre muy cuidadoso en estos detalles que evidencian que sí conoce el abc de la profesión, el diferente valor veritativo de un editorial y una noticia, etc.
4.2.2. Una demostración pasaría por un seguimiento preciso de los contenidos de Jiménez por la mañana y requeriría de un análisis de si en su espacio se vulnera la separación información-opinión, si se hace inoperante o si Jiménez se arroga la capacidad de atribuir a sus opiniones el carácter de noticia veraz. El Manifiesto no aporta esas pruebas, a mi juicio, necesarias.

5. La mención al catecismo como el propio Royo-Villanova explicita se debe a que en el manifiesto participaron católicos que creyeron oportuno incluir ese punto.
5.1 El problema de la Conferencia Episcopal con la COPE no está tanto en Jiménez (agnóstico aunque ahora de incógnito) sino en la extraordinaria contradicción que supone que una emisora de corte católico cuente con un teólogo protestante como presentador estrella del programa nocturno !?.

6. Un saludo de parte del copy&paste.
 
El Ministerio de la Verdad se ha hecho carne en Navidad. Se llama CAC (Comisariado Anti Cope, Copiado A Castro...)
 
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